El terapeuta deberá tratar a sus pacientes partiendo de la premisa del respeto, el apoyo incondicional y la empatía, creando el espacio necesario para la expresión y contacto de las emociones y sentimientos, siendo este un proceso de comunicación sanador.
Una de las principales funciones del terapeuta es apoyar la situación para que la persona reconozca, conecte, sostenga y comparta sus sensaciones, emociones, sentimientos, pensamientos y opiniones sin miedo al juicio por parte del terapeuta.
En el proceso terapéutico hay una diferenciación del rol y tarea por parte del terapeuta, acompañando a la persona en su proceso de desarrollo y evolución por medio de una relación horizontal, es decir, entre iguales.
La terapia Gestalt es una relación entre dos personas que no busca explotar ni manipular al otro.
El terapeuta debe de cumplir con tres niveles de intervención durante el proceso terapéutico:
- Nivel de actitud de respeto, empatía y apoyo incondicional desde una relación horizontal, con una participación activa por parte del terapeuta.
- Nivel de habilidad, el cuál se sostiene en su experiencia como profesional de la terapia Gestalt y su propia experiencia de vida.
- Nivel teórico sustentado en estudios profesionales reconocidos.
Algunas de las principales tareas del terapeuta son:
- Crear un contexto en el que la persona que acude a terapia pueda expresar libremente sus pensamientos y opiniones sin miedo al juicio o al reproche.
- Tener las habilidades suficientes para trabajar y sostener por momentos la vergüenza en la sesión; para el otro es muy valioso expresar los propios sentimientos en un espacio libre de críticas, análisis, condenas, consejos, burlas o sermones.
Otras de las premisas en la terapia Gestalt son aceptación, respeto y apoyo incondicional.
Mediante una relación horizontal, cálida y auténtica, se debe de generar, dentro del espacio terapéutico, un lugar donde la persona no se sienta ni juzgada, ni amenazada si no todo lo contrario.
Es importante que las personas tengan la oportunidad de generar y crear a una vida más sana, que puedan ser conscientes de su propia sabiduría, corporalidad, naturaleza y sobre todo de generarse experiencias de vida plenas y enriquecedoras.

