Terapia de Pareja
Los miembros de la pareja, a través del proceso terapéutico, adquieren mayor consciencia en cómo se relacionan.
La terapia apoya una forma más funcional la forma de manejar sus diferencias y conflictos, evitando que repitan los mismos patrones de comunicación y conducta.
El espacio terapéutico es un lugar de contención neutral y se desarrolla el diálogo de una manera diferente.
El apoyo por parte del terapeuta es para la relación, evitándose favoritismos de manera individual.
El objetivo es que cada uno tenga la oportunidad de expresar abiertamente sus deseos, necesidades y la forma en que se establecen límites dentro de la misma relación.
La terapia de pareja no necesariamente se requiere cuando la situación se encuentra deteriorada o es la última opción para arreglar la relación.
El proceso terapéutico ayuda a comprenderse mejor, identificando los patrones de comportamiento repetitivos que impiden el desarrollo, evolución y crecimiento de la relación. Se revisan los miedos e inseguridades de cada uno, de tal manera que desarrollen nuevas herramientas para relacionarse de forma más funcionales.
La empatía y el respeto por parte del terapeuta es un punto fundamental, comprendiendo y validando los sentimientos de cada miembro. Al crear un espacio terapéutico donde se promueve empatía, la pareja descubre su capacidad de utilizar la relación para evolucionar, promoviendo el cambio y desarrollo de cada uno.

