Ante un entorno que a momentos es caótico, donde la carencia de ética pareciera una constante, en una manera de equilibrio surge especial interés por el tema de los valores, tanto universales como propios. Es importante reconocer que la tecnología y la forma de vivir en las grandes ciudades han influenciado en este tema.
Actualmente estamos constantemente expuestos a mucha información y cuestionamiento de los valores, donde algunas ocasiones son divergentes y contradictorios con los propios. Algunos valores, están basados en el tener y hacer más que en el ser. A diferencia del pasado donde se establecía un sistema de valores comunitarios y eran aceptados, hoy en día los valores se modifican rápidamente o se transforman.
Reconocer el sentido de nuestra vida está relacionado con los valores que nos mueven y nos apasionan, algunos se aprenden en la infancia, otros los vamos descubriendo y estableciendo a lo largo de la vida. Los valores son influenciados inevitablemente por el entorno social, económico y cultural que nos rodea, sin embargo, es necesario revisar tus valores considerando lo siguiente:
– Se eligen de manera consciente.
– Ser consciente de las consecuencias de vivir dicho valor.
– Los valores se sienten y se viven como propios, están incorporados a tus ideas, emociones y sentimientos.
– Comunicas tus valores a las personas que te rodean y eres capaz de afrontarlos y sentirte orgulloso de tener dichos valores.
– Pones en práctica tus valores de manera consistente cada vez que la situación lo requiere.
Si tus valores cumplen estos requisitos sabrás que son firmes y verdaderos, si no, es un buen momento para reconocer que tienes un discurso incoherente, quizás sería bueno revisarlos y clarificarlos. Con el paso del tiempo las personas van cambiando la forma de ver la vida, a veces también cambian algunos de sus valores y sus convicciones, lo cuál puede ser natural, es bueno preguntarse si estos cambios han tomado una dirección adecuada.
¿Tus valores son realmente tuyos o han sido influenciados por otras personas? Cuando somos niños apropiamos valores o ideas que con el paso del tiempo ya no identificamos como nuestros, vale la pena entonces cuestionarlos y revisarlos. Revisa si tus deseos, pensamientos, ideales, sentimientos se basan en valores propios o de otros: ser “buena niña”, los hombres no deben de mostrar sus emociones, hacer dinero cómo único fin, tener siempre que sonreír y ser amable ante cualquier situación, estar siempre a la moda, querer incondicionalmente a todos, ser aceptado por todos, cooperar siempre.
Los valores universales, son consecuencia de experiencias de vida que han durado durante largo tiempo y son aceptados por el mundo en general, son importantes y válidos para la gran mayoría y otorgan un sentido comunitario. Estos valores son una fuente de referencia a la que se puede recurrir siempre, aunque cada persona deberá descubrir su sentido único y personal. Nunca es tarde ni mal momento para revisar tus propios valores, los cuales impulsan y dirigen el sentido de tu vida.

