¿Cómo sé si soy perfeccionista?

Joseph Estavillo Ansiedad, Gestalt, perfeccionismo

Siempre estamos en busca de mejorar como personas aceptando de antemano nuestros límites. Sin embargo, hay ciertas características que pueden indicar que posees tendencias al perfeccionismo: 

  • No poder disfrutar un momento de descanso o placer, hay culpabilidad de no estar haciendo “algo” productivo.
  • Invertir un exceso de tiempo para pulir o presentar un trabajo “perfecto” por temor a cometer errores y asegurarse que todas las decisiones que se tomaron fueron correctas.
  • Tratar de encontrar al “príncipe azul” o la “mujer de mis sueños”, esto resulta en la inhabilidad de mantener una relación de pareja, siempre con la mira al otro que no tenga ninguna falla o defecto.
  • Crítica constante de la pereza -tanto la propia y como la de los demás- cuando no se invierte tiempo y energía en dejar todo impecable. 

    Para recorrer el camino de la vida es importante tener este mapa en mente y asegurarse de no caer en un esquema de perfeccionismo, que hará el viaje más arduo y menos agradable.

    Como no caer en el perfeccionismo
  • Estar consciente de los propios límites, para realizar cualquier actividad y adecuar las expectativas a los mismos. 
  • Hay que reconocer que muchas de las decisiones o acciones que hagamos pueden tener diferentes de resultados o situaciones imprevistas. Hay que descartar aquellas cuyos resultados puedan ser negativos y estar conscientes que algunos resultados no ideales se pueden enmendar o no son de gran impacto. 
  • Estar conscientes que el tiempo, nuestra naturaleza, fisiología, cultura, economía y edad son algunos de los muchos limitantes que tenemos. Por ejemplo, evalúa si el tiempo adicional en alguna actividad amerita sacrificar tiempo en otras cosas que te brinda felicidad.
  • Evaluar las situaciones de “crisis”. Si surge un evento negativo, hay que revisar si en realidad se puede definir como tal. Muchas veces le damos demasiada importancia a eventos que, en su defecto, resultaron ser de bajo impacto. 
  • Tomarse tiempo para contar nubes. El cuerpo y la mente necesitan un tiempo de descanso, el buscar incesantemente el resultado perfecto es agotador y a la larga, adicionalmente a los efectos negativos en nuestro estado de ánimo, pueden causar malestar físico y ansiedad. 
  • Aceptar la inhabilidad de ser perfecto, tanto en nosotros como en los demás. Cada uno cuenta con diferentes herramientas y habilidades, las personas reaccionamos diferente según nuestras expectativas y forma de ser. 
  • En situaciones de relaciones, es muy importante no poner las expectativas a un nivel en el que seguramente el otro no podrá alcanzar. Hay que tomarse el tiempo y evaluar si las situaciones o acciones negativas no se compensan con los aspectos positivos. Por ejemplo, el hecho de que alguno de los dos no le ponga la tapa a la pasta de dientes sea algo realmente crítico, es mejor enfocarse en lo que si hace bien el otro.
  • Evaluar la compensación o premio con relación al esfuerzo. Si invierto varias horas más en una tarea, ¿Realmente se me está reconociendo o remunerando?, ¿cuánto me cuesta llegar a una meta y que recibo a cambio?