El poder de las creencias en tiempos complejos

Joseph Estavillo Ansiedad, Consciencia, Darse cuenta, Gestalt

Nuestras vidas se han visto afectadas por la situación global de la pandemia: la salud está en riesgo, la economía detenida y nuestra movilidad se ha visto restringida. Es elemental en estos momentos cuidar de nuestra salud física y mental. Muchas de nuestras emociones se alimentan de pensamientos y estos son a la vez generados desde nuestras creencias, que a veces no son reales o podrían estar basadas en fantasías catastróficas. Te comparto 5 ideas para tener mayor consciencia acerca de tus creencias y emociones:

  1. Genera consciencia que eres responsable de elegir lo que lees, ves y sobre todo lo que crees. Actuamos según las creencias que poseemos. Las ideologías son el resultado de la información consciente e inconsciente que hemos adquirido y aceptado a lo largo de nuestras vidas como ciertas y válidas. Nos comportamos como lo hacemos debido a las creencias que hemos concebido. A veces éstas, nos impiden ver otras posibilidades o formas diferentes, porque filtran la manera que observamos y por lo tanto actuamos en el mundo. En estos momentos se genera mucha información alrededor del tema de la pandemia, surgen pensamientos y emociones particulares, lo importante es cuidar nuestra manera de consumir información y sobre todo revisar que sean fuentes fidedignas. 
  2. Cuestiona tus creencias. Mucha gente no se atreve en debatir lo que cree, ya que significa cambiar. Atreverse a salir de la zona de confort genera crecimiento y promueve el desarrollo personal. Hay algunas personas que se niegan a cuestionar lo que creen porque es más seguro vivir con creencias fijas que enfrentarlas. Algunas de estas ideologías son adquiridas desde que niños sin revisarlas y en ocasiones van limitando el crecimiento personal. La salud mental es muy importante en estos momentos, vale la pena buscar a tu red de apoyo y compartir tus creencias o lo que te hace sentir inseguro/a o posiblemente ansioso/a.
  3. Las creencias pueden controlar cómo nos sentimos. Es importante revisarlas, compartirlas y actualizarlas de tal manera que tu forma de pensar sea cada vez más coherente con tus acciones, enriqueciendo tu autoestima y seguridad en la vida. Si tus pensamientos se basan en ideas catastróficas o tu sentir es de desesperanza, ansiedad o hasta depresión, acércate a un profesional para que te sientas escuchado/a y puedas compartir lo que te preocupa.
  4. Hay creencias positivas… y negativas. Las creencias se van desarrollando gradualmente como resultado de las experiencias que tenemos: las experiencias buenas nos ayudan a crear y reforzar las ideologías positivas, las negativas refuerzan las creencias negativas. Es común que estas últimas sean las que más habiten en nuestros pensamientos, causando sufrimiento y malestar. La idea es identificar y parar estos pensamientos, reconociendo nuestra negatividad, para generar pensamientos y actitudes positivas.
  5. Lo que si puedes controlar y lo que no. Escoge un área en tu vida, por ejemplo, la economía o relaciones personales. Si tienes problemas en este ámbito, la idea es escribir todas tus creencias. No hagas pausas para evaluar o censurar lo que escribes. Cuando termines revisa con consciencia cada una. Pregúntate: ¿dónde la aprendí?, ¿qué tan válida es hoy en día?, ¿quién me la dijo?, ¿de qué me sirve? Evalúa bien cada una de ellas y si puedes escribe una nueva versión de esa creencia anterior.

Algunas personas esperan a que los demás les digan quienes son o en qué deben de creer, cediendo la libertad de pensamiento. Cuando dependemos de otros, les otorgamos nuestro poder personal. No descartes tus sueños, esperanzas y metas por que otros dudan de ti o no creen en lo que tú crees. Recuerda que nos convertimos en lo que nos enfocamos, pensamos y actuamos. Si sientes que necesitas apoyo profesional por la cuarentena o aislamiento social, no dudes de acudir a un profesional para recibir apoyo emocional.