¿Qué significa sexo y sexualidad?, ¿sabes cuál es la diferencia? Sabemos algunos conceptos de manera implícita, pero también confusa y con suerte, aproximada. A continuación te comparto cinco puntos que pueden ayudar a saber más del tema y sobre todo de tu propia sexualidad:
La sexualidad es un complejo universo de símbolos, conductas, sentimientos, expresiones e ideas con base en una realidad biológica, que es el sexo. El sexo se refiere a las características fisiológicas y sexuales con las que nacemos hombres y mujeres. El género se refiere a las ideas, actitudes y normas establecidas que refieren a lo femenino o masculino. Con esto, lo importante es preguntarte lo que para ti significa la sexualidad y el derecho de ejercerla. ¿Es realmente lo que deseas expresar y sentir?, ¿te sientes limitado/a y condicionado/a por ideas que no son tuyas o que fueron impuestas? Por ejemplo, cuestionarte la idea de llegar virgen al matrimonio si es o no importante, el sexo premarital, encuentros sexuales sin tener necesariamente una relación sentimental de por medio o inclusive tener una experiencia sexual con alguien de tu mismo sexo.
Lo importante en la sexualidad no es en sí el acto sexual, si no la ética personal que construimos a partir del sexo. Por ejemplo cuando el sexo se relaciona con sentimientos amorosos, cuando se ejerce poder en una relación o bien cuando se utiliza para dominar a otra persona, el sexo como medio de sentir la propia vanidad y egocentrismo, ejercer la maternidad y paternidad, la convivencia de la pareja, el sexo como manera de matar el aburrimiento o como vía para calmar la ansiedad; el sexo como manera de sentirse visto y deseado por el otro, como medio para lograr un beneficio propio, etc. La expresión de la sexualidad tiene muchísimas formas y maneras, donde es importante revisar cuáles son las tuyas y cuáles eliges conscientemente, si buscas algún objetivo o finalidad y si son acordes a tu manera de sentir y pensar.
La expresión de la sexualidad es influenciada por el entorno social ya sea la familia, la pareja o la comunidad en donde nos desarrollamos. Sobre la sexualidad se han construido varias formas de vida, la más común y popular es la familia, es decir una pareja matrimonial estable. Las personas en general, nos hemos adaptado emocionalmente y sexualmente a un nexo de pareja estable y duradero, convivencia de un solo hombre con una sola mujer, pero esto no significa que es la única manera válida de formas de pareja y convivencia sexual
Algunas veces el sexo se mezcla con otros deseos no necesariamente sexuales. Por ejemplo pueden existir tres grandes motivaciones al ejercer la sexualidad: el poder, el deseo de ser aceptados y el sentimiento de ser sexualmente exitosos. El amor, en algunas ocasiones desafortunadas y mal entendidas, es relacionado a la posesión y el dominio del otro, el amor entonces se convierte en un deseo de adueñarse de la relación, con la idea falsa de obtener seguridad en sí mismo, como si las personas fueran objetos que se pudieran poseer para la satisfacción individual y mostrarse a los demás en un acto de ostentación. En el caso de ser aceptado, recibido y valorado se relaciona invariablemente con el sexo. Y por supuesto quién no desea ser sexualmente bueno.
El deseo amoroso por el otro,a veces va acompañado de inquietud, emoción, alegría, miedo, entusiasmo, nerviosismo, celos, tristeza, furia o frustración. Estos sentimientos pueden ser mensajes que nos indican cómo nos relacionamos y cuál es el resultado de nuestros deseos con la realidad. A veces confundimos estos deseos con amor, y no es amor en realidad. Hay que considerar que puede darse un amor sereno, amoroso, recíproco, sonriente y confiado. No hay que confundir el amor y la sexualidad con el apego; pensar que no se puede vivir sin la otra persona es meramente codependencia, no una prueba de amor. El deseo sexual sano es una expresión afectiva que va a acompañada de sentimientos positivos y libertad de expresión.

La sexualidad se relaciona con la intimidad erótica, siendo el lugar de diálogo y espacio vital para una relación. La intimidad es algo preciado que debe reservarse o entregarse en un intercambio total de intimidades. El acto sexual es el intercambio no solamente de piel y sexo, sino de compartir un espacio profundo y especial.
