¿Cómo elegir la terapia correcta?

Joseph Estavillo Consciencia, Darse cuenta, emociones, Gestalt, terapia de pareja

La salud mental y emocional son tan importantes como la salud física. Los pensamientos y emociones van de la mano con el bienestar corporal. Es importante tener en cuenta lo que hay que considerar para elegir la terapia correcta según tus necesidades e identificar a posibles impostores.

Hoy en día existen diversas opciones terapéuticas para diferentes tipos de personas, necesidades y situaciones. Las corrientes psicológicas que cuentan con un claro soporte teórico y metodológico son aquellas que tiene bases filosóficas. Por otro lado existen terapias alternativas, que si bien sus procesos y metodologías no son iguales a las terapias psicológicas, ofrecen un apoyo diferente y específico al proceso psicoterapéutico. Con todo esto surgen preguntas que habría que formularse antes de empezar un proceso terapéutico: ¿cómo eligir la terapia adecuada?, ¿el terapeuta es un profesional en la materia?, ¿cómo funciona esta terapia?, y la más importante: ¿puede ayudarme con mis temas y problemas?

Si tienes estas preguntas o si ya acudes a terapia y tienes una sensación de incomodidad o percibes que no avanzas, es importante que revises los siguientes puntos para saber si estás en el lugar correcto o es momento de buscar otra opción. 

¿Con quién ir?

Si estás pasando por una situación difícil en tu vida como problemas de pareja, experimentas constantemente enojo, miedo, ansiedad o sientes poca motivación en tu vida es importante que sepas que existe ayuda para ti. El apoyarte en un profesional para compartir lo que sientes y que te ayude a aclarar tu mente, entender tus emociones y saber qué camino seguir hace toda la diferencia para estar bien. 

Hay que tener claro que no todas las terapias ofrecen un procesamiento psicológico profesional. Algunas personas que se autonombran “terapeutas” carecen de formación profesional o no cuentan con la formación adecuada para situaciones complejas como depresión, transtornos de ansiedad o alguna otra psicopatología, de tal manera que dejan a la persona a la mitad del proceso e incluso, mucho peor de lo que estaba.

Es importante que al escoger a un profesional te sientas libre de preguntar a qué corriente pertenece, cómo funciona la terapia, qué ofrece. Tienes todo el derecho de pedir información al terapeuta, si está acreditado por alguna asociación reconocida o bien si cuenta con cédula profesional y título que avale su experiencia académica. 

A diferencia de los psicólogos o psicoterapeutas, los psiquiatras cuentan con una formación médica adecuada para diagnosticar las psicopatología y brindar un tratamiento médico específico. Las personas que ofrecen terapias alternativas no siempre son psicólogos o psicoterapeutas certificados, sin embargo estás opciones pueden brindar apoyos alternativos a los procesos psicológicos. 

Si hay incomodidad en las sesiones, revisa con tu terapeuta qué es lo que te molesta. Justo estos temas se deben de trabajar y un verdadero profesional apoyará la expresión de tus preocupaciones. Es su obligación brindarte toda la información que requieras y tienes todo el derecho de preguntar. En general las sesiones de terapia consisten en un diálogo abierto donde debe de generarse un ambiente empático, respetuoso y secundar en todo momento tu expresión. El proceso de terapia debe estar libre de juicios acerca de ti, por otro lado debes de percibir un apoyo para entenderte mejor y modificar ciertos comportamientos, de tal manera que te impulse a mejorar tu vida en todos los aspectos; uno de los objetivos principales de la terapia es el desarrollo de la consciencia plena.

Ten en cuenta que el terapeuta es otro ser humano como tú, con errores y equivocaciones. Un terapeuta ético no podrá atender a otros miembros de tu familia o amigos muy cercanos, debe de brindar un espacio seguro y confidencial. Si en algún momento sientes que está aprovechándose de ti para beneficios propios o que no tengan que ver con tu propio proceso terapéutico es un aviso de que no estás en el lugar correcto. Tienes todo el derecho de recibir un trato con respeto, cordial y percibir una ética intachable. 

Si tienes dudas…

  1. Al inicio del proceso el terapeuta debe de realizar un encuadre donde aclare costos, tiempos y metodología. Debe de responder todas tus dudas y reglas para que tengas claro tus derechos y obligaciones como paciente y garantizarte total confidencialidad.
  2. El terapeuta debe de tener los estudios necesarios para atender tu problemática o situación emocional, de igual manera contar con documentos oficiales que avalen su preparación académica.
  3. Contar con experiencia en el área y una red de apoyo de otros terapeutas y psiquiatras en caso de tratar alguna psicopatología específica.
  4. El terapeuta no es un consejero, es alguien que te brinda las herramientas para que avances no desarrollando codependencia al mismo proceso. El trato del terapeuta debe de brindar la suficiente confianza para que puedas explorar tus temas difíciles.
  5. El terapeuta debe de pertenecer a alguna asociación o grupo de supervisión terapéutica y estar en constante preparación. 
  6. No debe de juzgar en ningún momento, bajo la ética personal, tu estilo de vida o preferencia sexual. 
  7. La relación entre tú y el terapeuta debe de ser horizontal, es decir de ser humano a ser humano, donde es elemental el respeto, empatía y apoyo incondicional. 
  8. Jamás debe ordenarte o decirte que hacer en cuanto a tus decisiones. 
  9. No deben de involucrarse más allá del formato terapéutico. La o el terapeuta no es tu amiga/o con el cuál vas a tomar café, debe de ser profesional en su trato y en su actuar.
  10. Si no recuerda los nombres que le mencionas o tus temas importantes, entonces no te escucha como debe de ser. 
  11.  No puede pedirte favores personales o sacar provecho personal de ti.
  12.  Si habla demasiado que no te deja intervenir o por el contario no dice nada durante la sesión, algo anda mal. 
  13.  No debe regañarte, juzgarte o decirte que hacer.
  14.  Si ve constantemente su celular no está atento a ti.
  15.  Debe de respetar los temas que no quieres tocar en un momento determinado, ni insistir en un tema que para ti no es relevante trabajar en la sesión. 
  16.  El apoyo por parte del terapeuta debe ser incondicional y generar el expresarte libremente. Debe de ser capaz de entenderte, no juzgar tus emociones y sentimientos.
  17.  No debe recibirte tiempo después de la hora acordada sesión tras sesión, cancelarte constantemente o peor no llegar a la sesión.
  18.  El espacio donde se realicen las sesiones de terapia debe ser un lugar privado, limpio, digno y que te brinde la suficiente contención emocional.
  19.  No debe utilizar técnicas o formas que no son las indicadas de la corriente terapéutica.
  20.  Un punto para suspender inmediatamente la terapia e inclusive denunciar al supuesto “profesional”, es el acoso sexual. Este es un punto determinante de violación de ética donde no se debe de tolerar ningún tipo de excepción.