Emociones y pensamientos con consciencia

Joseph Estavillo Ansiedad, Consciencia, Darse cuenta, emociones, Gestalt

Experimentar un descontrol en las ideas y emociones puede generar cierta angustia y confusión. No existe un pensar y sentir “correcto”, más bien se trata de desarrollar una consciencia plena acerca de sí mismo en el presente. 

¿Constantemente tienes ideas obsesivas y catastróficas?, ¿le das vueltas al mismo tema sin llegar a un punto o solución?, ¿te dices constantemente lo mismo una y otra vez? Posiblemente te atormentas a través de pensamientos repetitivos experimentando ansiedad. Hay que dejar algo claro: la mala de la película no es tu mente si no el afán de pensar y analizar todo. 

Somos lo que pensamos y con lo que pensamos, creamos nuestra propia realidad. El pensar genera una energía particular al igual que las emociones, esta emocionalidad se traduce en una información que transmitimos a nuestro entorno y los demás lo perciben, afectando e impactando lo que nos rodea. 

Pienso, luego dudo. El filósofo Henri Amiel afirmó: “El hombre que pretende ver todo con claridad antes de decidir, nunca decide”. La mente al tener dos o más pensamientos en conflicto puede generar dudas y un miedo irreal que puede impedir tomar decisiones, rigidizando las emociones, especulando o tratando de adivinar. El desear controlar lo incontrolable o bien vivir en una incertidumbre constante y pensar en el futuro todo el tiempo genera la sensación de ansiedad. Vive el presente, no hay otro momento que aquí y ahora.

Generando empatía. El ponerse por un momento en los zapatos del otro siempre ayuda a entender la situación y cómo se sienten los demás. Ser empático ayuda a que se abra el diálogo y sentirse mútuamente escuchados, con esto se fortalecen las relaciones. De igual manera al desarrollar la empatía por los demás genera una mayor autoestima y autoapoyo.

No todo se tiene que resolver inmediatamente. Cuando se insiste en que “el tema” se tiene que resolver de inmediato, no se da espacio a que se pueda solucionar de una manera fluida. Si te sientes atorado/a con algo, intenta darle espacio por unas horas o días a ese tema, confía en que se resolverá todo a su tiempo. 

¡Respira que es gratis! El primer y mejor autoapoyo que tenemos es la respiración, cuando sientas que la situación te rebasa, deténte y revisa hasta dónde entra el aire a tu cuerpo, si hasta la garganta o hasta los pulmones. Si tu respiración es corta trata de hacerla mucho más profunda, revisa las sensaciones y pensamientos que surgen. 

Todo el tiempo estamos comunicando algo, inclusive cuando no decimos nada, decimos algo. Es bueno empezar por centrarte en que sí tienes, con que sí cuentas y después revisar lo que deseas cambiar y modificar en tí.